Descripción: Un par de tipos al parecer amigos o
compañeros de oficina de un hombre algo obeso y con una notoria calvicie
deciden hacerle una broma aprovechando los kilos de
más que tiene el pobre tipo. Con un destornillador lo único que hacen es
dejar los tornillos flojos en la silla de
la víctima de la broma, lo demás viene por sí solo.
Los bromistas se esconden hasta que
aparece el tipo y se sienta a comenzar su trabajo, él no se lo espera y
cuando recibe una llamada se pone “cómodo” o al menos esa era su
intención pero digamos que la broma funcionó.
Categoría: Bromas
Tags: La broma de la silla con tornillos flojos